¿Qué es la terapia cognitiva-conductual?

La terapia cognitiva-conductual es un método psicoterapéutico, con fuerte apoyo científico, diseñado para el abordaje de problemáticas diversas y trastornos en salud mental. Asimismo, para situaciones no clínicas que puedan ser objeto de trabajo, tendientes a la mejoría y optimización de procesos específicos. El trabajo se inicia a partir de una conceptualización del caso individualizada, en el marco de un contexto terapéutico de escucha activa, calidez y comprensión.
Una de las ideas centrales de esta propuesta es que las situaciones, en general, no son las que generan malestar, sino la interpretación que se realiza sobre ellas. Y esta interpretación dependerá de las distintas creencias y pensamientos que acontezcan sobre estas situaciones particulares, por lo cual cada interpretación dependerá de la historia singular del sujeto que la realiza. De este modo, a través de ellas, se experimentarán los distintos sentimientos y estados emocionales que son mediatizados por los pensamientos frente a las distintas situaciones. Por lo tanto, en la terapia, se abordan los distintos pensamientos, creencias y emociones que los consultantes presentan frente a situaciones determinadas.
El individuo aprende a detectar e identificar sus pensamientos y esquemas desadaptativos; reformularlos y revertir sus efectos emocionalmente disruptivos. De este modo, adquiere nuevas habilidades para la resolución de conflictos, disminuye su sensación de malestar, se fortalece para afrontar las distintas situaciones de suvida e incrementa su sensación de bienestar en términos amplios, incorporando estas herramientas para nuevas situaciones que se le presenten.
A partir de estas ideas, la psicoterapia se caracterizará por ser un proceso centrado en el presente, con objetivos y metas delimitadas. Será un trabajo focalizado en los síntomas del paciente, su extinción y la prevención de recaídas.
Se abordarán los intereses vitales del sujeto y se construirá una sólida alianza terapéutica con el fin de abordar la problemática motivo de consulta, en tanto que se fortalecerán sus recursos personales, su autoestima y autoeficacia.
Y además, dado que se trabaja desde una mirada integral, a partir del trabajo con perspectiva interdisciplinaria en el cual se tenderá a fortalecer otros aspectos de su bienestar: la salud física, aspectos nutricionales, hábitos saludables, relaciones sociales, proyecto de vida, ritmos de actividad y descanso.